GATO DE RIONEGRITO

Me encontré de repente con él, aunque conociendo a los gatos, se encontró él conmigo y no fue de repente, asomó por detrás de la vegetación mirándome con curiosidad, quizás pensando que yo no era de su pueblo y qué narices estaba haciendo allí, y en eso tenía razón, estaba en un pueblo llamado Rionegrito, que tiene 20 habitantes, así que seguro que los conoce a todos. Aguantó el tiempo suficiente para poder sacar esta foto, cuando se cansó de verme se marchó con toda la tranquilidad del mundo sabiendo que era su territorio y yo era un intruso, pero un intruso amigable.

CASTAÑAS

Fruto típico del otoño: las castañas, aunque este año haya pocas debido a la pertinaz sequía. Siempre ha sido una tradición asar castañas, aunque ahora se haga en el microondas, pero nada hay más otoñal cuando hace frío que comer castañas asadas, sacadas de cualquier lata con agujeros y hechas en las brasas. Y si se pasea por la ciudad, el olor de cualquier puesto que ase castañas te atrae como un imán.

ROCAS ARTISTICAS

El martes pasado hicimos una ruta de senderismo por la zona de Muelas del Pan, donde se puede ver cantidad de rocas con múltiples formas, como si la naturaleza nos ofreciera un arte natural, ocasionado por la erosión de los diferentes agentes: el agua, el viento, el hielo…, pero también pudimos disfrutar de amplias vistas del arribanzo en el río Esla, en la parte baja del embalse de Ricobayo.

Entre todas las rocas que pudimos observar es necesario destacar el Santuario de la Peña Buracada, un santuario rupestre granítico del primer milenio A.C., con una especie de altares para ofrecer sacrificios, aunque no se tiene mucha más información.

También mencionar una fuente abovedada llamada «fuente de Valdemolinos», que se cree que es de origen romano como tantas que todavía quedan esparcidas por la geografía zamorana. Así como un pequeño puente artesanal construido para salvar un pequeño regato y que constituyen ejemplos de arquitectura rural muy sólida que todavía se mantiene en pie.