CASTAÑAS

Fruto típico del otoño: las castañas, aunque este año haya pocas debido a la pertinaz sequía. Siempre ha sido una tradición asar castañas, aunque ahora se haga en el microondas, pero nada hay más otoñal cuando hace frío que comer castañas asadas, sacadas de cualquier lata con agujeros y hechas en las brasas. Y si se pasea por la ciudad, el olor de cualquier puesto que ase castañas te atrae como un imán.

ROCAS ARTISTICAS

El martes pasado hicimos una ruta de senderismo por la zona de Muelas del Pan, donde se puede ver cantidad de rocas con múltiples formas, como si la naturaleza nos ofreciera un arte natural, ocasionado por la erosión de los diferentes agentes: el agua, el viento, el hielo…, pero también pudimos disfrutar de amplias vistas del arribanzo en el río Esla, en la parte baja del embalse de Ricobayo.

Entre todas las rocas que pudimos observar es necesario destacar el Santuario de la Peña Buracada, un santuario rupestre granítico del primer milenio A.C., con una especie de altares para ofrecer sacrificios, aunque no se tiene mucha más información.

También mencionar una fuente abovedada llamada «fuente de Valdemolinos», que se cree que es de origen romano como tantas que todavía quedan esparcidas por la geografía zamorana. Así como un pequeño puente artesanal construido para salvar un pequeño regato y que constituyen ejemplos de arquitectura rural muy sólida que todavía se mantiene en pie.

POR TIERRAS DE ALBA

Una de las últimas rutas de senderismo fue por las Tierras de Alba. Saliendo de Muga de Alba, pasando por Losacino de Alba, Castillo de Alba y regreso.

Nos movimos en el entorno del embalse de Ricobayo, pero en la zona correspondiente al río Aliste, que en este momento se ha convertido en un hilo de agua que fluye hacia el embalse.

La Tierra de Alba es una comarca de la provincia de Zamora que tiene un interés histórico y paisajístico importante, aunque quizás no tenga el reconocimiento de otras comarcas.

Durante la Edad Media fue zona fronteriza en los conflictos con el vecino reino de Portugal, de esta época es el castillo de Alba situado en el pueblo del mismo nombre o el topónimo de Muga de Alba, la palabra «muga» signífica límite o frontera. La comarca perteneció durante un tiempo a la orden del Temple. En la actualidad la comarca presenta los mismos problemas de despoblación y envejecimiento que el resto de la provincia de Zamora.

El castillo de Alba es una fortificación, hoy en ruinas, construida por el rey leonés Fernando II para la defensa del reino de León en las luchas medievales con el reino de Portugal y posteriormente paso a los templarios. Enclavado en una elevación sobre el río Aliste y en la pequeña localidad de Castillo de Alba presenta un abandono de muchos años, aunque tanto el lugar como el paisaje son de un atractivo indudable.

En este lugar hubo un castro posteriormente romanizado, lo que da una idea de la importancia que tuvo en el pasado llegando a ser el lugar que los condes de Alba y Aliste eligieron como su sede principal, aunque luego la pérdida de importancia de esta zona provocó el abandono y finalmente la ruina del castillo. De los Enríquez es descendiente el rey de Aragón Fernando el Católico.