El infinito en un junco de Irene Vallejo

Hace ya un tiempo que terminé de leer esta joya de la Literatura. Un libro que es un ensayo de 400 páginas pero que se lee en un suspiro, un libro que sin ser una novela te va llevando en volandas por las vicisitudes de los libros, desde los primeros textos en arcilla, seda, pergamino y las primeras bibliotecas. Nunca pensé que un ensayo tuviera este gancho, pero por lo visto no he sido yo solo, sino también 150.000 lectores, lleva 26 ediciones y ha sido traducido a 30 lenguas. Pero esto no termina aquí, ha conseguido el Premio Nacional de Ensayo en el año 2020.

Este libro nos hace viajar al mundo antiguo, a Ptolomeo en Alejandría y su famosa biblioteca, al mundo griego y romano, por sus páginas pasan Hipatia, Aristófanes, Safo, Ovidio, Marcial… y termina el recorrido con la imprenta. Nos hace valorar a los clásicos y como todavía siguen vigentes, su legado ha resistido el paso de los siglos. En una época en la que lo que prima es la brevedad, lo efímero, la rapidez, es una reivindicación de la lectura, la importancia de la reflexión, de la emoción que transmiten los libros ya sea en papel, en pergamino o en dispositivo electrónico.

No solo con este libro, sino también con alguno más, he comprobado como he ido poco a poco inclinándome por lecturas de ensayo, de historia o de filosofía y ocupando un lugar secundario la ficción, han ido cambiando mis intereses, no sé si debido a la edad o la pandemia, pero busco literatura que dé respuestas a interrogantes que me planteo o me he planteado a lo largo del tiempo. Prefiero leer historia a novelas históricas, filosofía a libros mal llamados de autoayuda. Todavía queda mucho por aprender, quedan muchas dudas por despejar y muchos momentos para sentir.

Biografía de Irene Vallejo: pinchad aquí.

MARÍA ORUÑA: Puerto escondido.

Tenía pendiente desde hace tiempo dedicarle una entrada a María Oruña y su trilogía del “Puerto escondido”. Cuando leí la primera novela pensé en publicar la reseña, pero por diferentes circunstancias no ha sido posible; he tardado tanto en hacerlo que he tenido la oportunidad de leer las otras dos: ” Un lugar a donde ir” y “Donde fuimos invencibles”.

En las tres novelas hay unos personajes principales y otros que solo aparecen en cada una de ellas. Hay una excepción que no pienso revelar, aunque es un personaje secundario.

Cuando comencé a leer “Puerto escondido” me atrapó de tal manera que no podía dejar de leer. No sé si calificarla como una novela negra o como un triller, lo importante es que está muy bien construida y la narración fluye con soltura. La acción arranca en la Guerra Civil y este comienzo será lo que dé sentido a los acontecimientos que sucederán con posterioridad.

Recorre diferentes localidades cántabras: Suances, Santillana del Mar, Comillas y la ciudad de Santander.

Oliver, un joven inglés, recibe en herencia una Villa en la localidad cántabra de Suances. En la remodelación del edificio para convertirlo en un hotel aparece el cadáver emparedado de un bebé junto con una figura extraña, anacrónica. A partir de este momento se sucederán una serie de asesinatos que serán investigados por una Sección de la Guardia Civil dirigida por la teniente Valentina Redondo y su equipo.

Hay dos personajes: las hermanas Jana y Clara Fernández que desde su niñez tienen que abrirse camino en un ambiente de pobreza en la España de la Guerra Civil y que serán determinantes en la trama de la novela.

No quiero añadir más, porque puede que sin pretenderlo aporte detalles que deben permanecer ocultos.

Un detalle que me ha llamado la atención es la mención constante a los gustos musicales de Oliver, un personaje que es fundamental, pero que en realidad aparece con fuerza casi al final de la novela.

Respecto a las dos novelas restantes no voy a escribir sobre ellas, ya que es suficiente con leer “Puerto escondido” para continuar con las demás, o quizás no, nunca se sabe.

LOS ASQUEROSOS DE SANTIAGO LORENZO

Los asquerosos de Santiago Lorenzo

He terminado de leer esta novela. No conocía nada de su autor, pero ahora ha crecido mi interés por su obra.

Trata de un joven llamado Manuel que es un especialista en el uso del destornillador, con ganas de aprender y buscarse la vida, pero por  azar hiere a un policía antidisturbios y tiene que huir de Madrid hasta que llega a un pueblo abandonado donde llevará una vida de ermitaño. Su tío será el que le ayude y también será el que nos cuente los acontecimientos.

Resulta curioso que un narrador cuente la historia de un tercero sin que haya diálogos, salvo alguna excepción. Será su tío el que interprete la situación de su sobrino, porque Manuel será el protagonista pero no el que vaya contando su viaje, su adaptación al campo, el descubrimiento de la naturaleza y como se va fundiendo con ella.

En esta novela se plantea el choque entre la vida solitaria en un pueblo y la vida actual con todos los adelantos técnicos y tecnológicos de los que no sabemos prescindir sin que nos provoque ansiedad. Tenemos que estar conectados de forma permanente aunque vayamos a un pueblo abandonado para desconectar, pero se da la contradicción de que lo contamos todo al instante; de alguna forma trasladamos nuestra vida ciudadana al campo sin capacidad de adaptarnos a la naturaleza que nos rodea. Este será el hilo conductor de la novela.

Santiago Lorenzo vive en un pueblo de Segovia, narra lo que vive y lo que conoce de primera mano.  Añado un enlace de una entrevista al autor que ayuda a comprender la personalidad de Santiago Lorenzo:

En el huerto del escritor Santiago Lorenzo (Portugalete, Bizkaia, 55 años) hay seis lechugas “tan securrias que es un dolor verlas”. Espera que el calor se lo compense endulzando las uvas de la parra bajo la que charlamos. En la grabadora se cuelan los pajarillos de la pedanía segoviana de 23 habitantes en la que vive desde que se vino “con el armario grande” el 1 de agosto de 2012 (con él las fechas siempre son exactas). Aquí escribió Los asquerosos (Blackie Books, 2018), su quinto libro, del que lleva más de 50.000 copias vendidas. Para haberse hecho famoso con una novela sobre lo molesta que es la gente, es exquisitamente cordial y generoso con su tiempo.

Origen: Santiago Lorenzo: “Hay que hacer las cosas a lo bestia. O vives o no” | Cultura | EL PAÍS.