LA RIVERA

RIVERA

BADILLA – ARROYO MIMBRE

Se considera una rivera un curso de agua con poco caudal y se considera sinónimo de arroyo. En la comarcas comarcas zamoranas de Aliste y Sayago hay bastantes riveras que durante casi todo el año apenas tienen agua o se secan, pero en épocas de lluvias, sobre todo en primavera, aumentan su caudal, en los lugares donde el agua fluye con lentitud suelen aparecer unas florecillas blancas que pueden llegar a cubrir todo el cauce.

MOLINO PACHÓN

MOLINO PACHÓN

Badilla es un pueblo sayagués que pertenece al ayuntamiento de Fariza, en los Arribes del Duero.

Este arroyo o rivera recibe el nombre de Mimbre. Continúa su recorrido hasta que sus aguas junto con la rivera de Fariza se juntan hasta desembocar en el río Duero.

PUENTE ARTESANAL

RIVERA DE FARIZA – ARROYO PISÓN

Badilla, Concurrida y Fariza son poblaciones situadas en la ruta GR 14, la senda del Duero, una ruta que nace junto con el río Duero en tierras sorianas y termina en la desembocadura en Oporto.

EL PUENTE PINO

Este puente metálico sirvió para unir dos orillas y comunicar las comarcas de Aliste y Sayago, a un lado la localidad alistana de Pino, también llamada Pino del Oro porque los romanos extrajeron este mineral; y al otro lado, en Sayago, la localidad sayaguesa de Villadera. Antes tenían que cruzar el río en una barca con maromas, con el río metido entre los Arribes y con una profundidad considerable.

Desde hacía bastante tiempo se venía reclamando un puente, las obras fueron dificultosas, hubo varios intentos fallidos porque resultaba complicado el montaje; un político sayagués de Bermillo de Sayago, Federico Requejo siendo director general de Obras Públicas impulsó su construcción hasta que finalmente se consiguió colocar esta estructura en el año 1914. De ahí que este puente también se le llame el puente de Requejo, aunque se le conoce como el Puente Pino, un puente con una altura de 90 metros sobre el río,

FORMARIZ DE SAYAGO

Puente en una rivera sayaguesa

Puente en una rivera sayaguesa

Formariz de Sayago es un pueblo muy peculiar. Hasta el año 1912 perteneció a una familia aristocrática llamada los Calderones. En estas fechas los jornaleros decidieron comprarle al dueño las fincas y de esta manera se convirtieron en propietarios. En el año 2012 los habitantes del pueblo celebraron el centenario con actividades diversas. No por ser dueños de sus tierras, sus fincas, sus pastos… les hizo más ricos, ya que la tierra no es muy productiva, más bien es un terreno que se aprovecha mejor para el ganado, así que vivían con lo justo para sobrevivir; esto ocasionó que sus gentes emigraran buscando las oportunidades que su tierra no les daba. Hoy Formariz tiene una población de 115 habitantes, la mayoría de ellos jubilados y algunos ganaderos que tienen grandes rebaños de ovejas.

Su paisaje no es muy diferente del resto de Sayago, las encinas se alternan con los robles, los quejigos y los alcornoques, abundan las jaras que en primavera se visten con sus flores blancas. Las cortinas delimitan las fincas, aunque sus pastos apenas si se aprovechan. En Sayago hay bastantes riveras, pequeños regatos que aparecen en primavera cubriendo sus orillas de verde y sus aguas de florecillas blancas.

Hace unos días tuvimos la oportunidad de conocer un lugar muy especial para los habitantes de Formariz: Valcuevo. Es una zona de una belleza especial, con abundante hierba gracias a las aguas subterráneas que permiten que haya fuentes y bebederos para el ganado y con bastantes árboles, sobre todo encinas y robles. Pasear por este lugar es disfrutar de la primavera, del campo y de la belleza que el paisaje nos ofrece. Debo dar gracias a Federico de Formariz que nos hizo de cicerone, nos explicó todo con una minuciosidad admirable y nos demostró que la sabiduría se esconde en la sencillez, que no hay mejor forma de cuidar y respetar el medio ambiente que mantener las costumbres de estas zonas rurales, cuidando el entorno, podando encinas y robles para darles un nuevo vigor, limpiar las fuentes para que los ganados puedan saciar su sed, conservar la ganadería extensiva como forma de limpiar el campo y evitar los incendios… Finalmente Federico nos condujo hasta una cantera de granito, situada en el vecino pueblo de Fornillos de Fermoselle, donde se extrae piedra que sorprendentemente no le proporciona ningún tipo de riqueza al pueblo, debido a un problema con la  propiedad, pero Fornillos tiene una fábrica de queso artesanal de cabra llamado «la Setera» y que se vende bastante bien. Esto es un ejemplo de aprovechamiento de los recursos naturales de la zona.

Página web de la Setera pinchar aquí.

El escritor Suso de Toro escribió un libro titulado «Siete palabras» donde narra la búsqueda de sus orígenes. Nació en Santiago de Compostela pero su apellido «de Toro» indicaba que su abuelo quizás era de Toro (Zamora), así que inicia un recorrido por el pasado buscando documentación y testigos que le puedan ayudar a encontrarlo hasta que finalmente se entera de que su abuelo era de Toro y su abuela de Formariz.

Clicar en el título del libro para leer la reseña de «Siete palabras».

Con motivo del centenario de Formariz, Suso de Toro escribió un artículo en el periódico «el País» donde cuenta como nació el pueblo y sus habitantes se convirtieron en personas libres, dejaron de estar sujetos al poder del terrateniente. Merece perder o ganar unos minutos y leer el artículo. Para ello pinchad en el título » Formariz, cien años sin amos».

No quiero terminar esta entrada sin mencionar al poeta Justo Alejo, natural de Formariz, del que se sienten orgullosos los sayagueses. Suso de Toro lo menciona y resume muy bien su vida y sus avatares.

Como postre final unas fotos de Formariz y su entorno, para verlas  se puede pinchar en la foto de arriba o bien pinchad en el título.

FORMARIZ DE SAYAGO.