RUTA DE LA CASCADA DE SOTILLO

RÍO TRUCHAS

RÍO TRUCHAS EN PRIMAVERA

Era un apacible día del mes de septiembre, el día 12 para ser más concreto. Habíamos planeado hacer la ruta circular de la Cascada de Sotillo. Salimos a las cuatro de la tarde y con un ritmo tranquilo iniciamos nuestra marcha, constatando la falta de agua en todo el trayecto, aunque nos rodeaba el verde de los avellanos, los acebos y los serbales.

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SENDA DE LA CASCADA

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ROCAS EN EL CAMINO

Seguimos nuestro caminar y aproximadamente a las cinco y cuarto llegamos a un claro en el bosque, desde una enorme roca divisamos todo el contorno.

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PAISAJE BOSCOSO

A poca distancia ya se oía la cascada de Sotillo. No llevaba mucha agua debido a la escasez de lluvias, pero su entorno es especial.

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VISTA GENERAL DE LA CASCADA

CASCADA DE SOTILLO

VISTA PARCIAL DE LA CASCADA

Después de sacarnos unas fotos de recuerdo y admirar los frutos rojos de los serbales iniciamos la peligrosa bajada de regreso a Sotillo.

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FRUTOS DEL SERBAL DE LOS CAZADORES

La bajada es muy pronunciada y hay que bajarla con mucha precaución, lo que menos nos podíamos imaginar era lo que el camino nos deparaba.

Al principio se oye y se ve el arroyo, pero a medida que seguimos caminando se va apagando su rumor hasta desaparecer por completo.

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ARROYO DE LA CASCADA

Después de bajar lo peor, cuando ya apenas había piedras en el camino, un inesperado resbalón sobre la tierra hizo que mi mujer se cayera y quedara tendida en el suelo sin poderse mover.

Enseguida percibimos que la lesión era grave y que no iba a poder continuar. Eran las seis de la tarde. Llamé a emergencia, al 112 y me atendieron con prontitud, me dieron las indicaciones pertinentes y me pidieron que les mandara por WhatsApp la ubicación para proceder al rescate. En ese momento se me ocurrió contactar con Aitor, un joven que regenta el bar la escuela de Sotillo de Sanabria, un exalumno mío del colegio comarcal “Monte Gándara” del Puente de Sanabria y buen conocedor de la zona. Le dije que cuando llegara la Guardia Civil les indicara el lugar donde estábamos para que fueran más directos y no dieran un rodeo. Mientras mi mujer aguantaba como podía los dolores.

Al cabo de tres cuartos de hora aproximadamente llegó una pareja de la Guardia Civil acompañada de Aitor. Desde Emergencias nos indicaron que iba a desplazarse un helicóptero para proceder al rescate, ya que era imposible poder llevar a mi mujer, no podía caminar y el terreno no permitía transportarla por tierra. Al poco tiempo también se incorporaron al rescate unos bomberos.

Llegó el helicóptero, de él bajaron un rescatador y un enfermero que estabilizó el pie y comenzó a dar indicaciones de cómo se iba a proceder al rescate.

Estábamos en una zona que no permitía aterrizar el helicóptero, así que buscaron un claro en el bosque a unos cincuenta metros de donde estábamos. Entre todos trasladamos a mi mujer hasta ese lugar y allí se procedió a izar con una cuerda a mi mujer y su enfermero salvador.

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RESCATE

Eran las ocho de la tarde aproximadamente. Lo que se inició como una tarde tranquila para realizar una marcha de senderismo, se convirtió en un rescate con la movilización de varias personas y un helicóptero. Quiero destacar la profesionalidad y el trato de todos los componentes del equipo. Nos transmitieron la tranquilidad de saber en todo momento lo que estaban haciendo y gracias a ellos hubo un final feliz, aunque mi compañera de múltiples caminatas fue la más perjudicada, ya que sufrió rotura de tibia y peroné a la altura del tobillo, ha sido operada y todavía está hospitalizada, aunque en breve esperamos que regrese a casa e inicie una larga recuperación que le permita volver a caminar con normalidad.

No pensaba escribir sobre la cascada de Sotillo, porque es una ruta muy conocida y no hace falta dar muchos detalles, pero este acontecimiento me ha decidido a contar lo que nos pasó y para valorar el trabajo que realizan las personas que se dedican a este tipo de tareas, desde los que atienden el teléfono hasta los que trabajan sobre el terreno. Esta ruta nunca la olvidaremos.