MARÍA ORUÑA: Puerto escondido.

Tenía pendiente desde hace tiempo dedicarle una entrada a María Oruña y su trilogía del “Puerto escondido”. Cuando leí la primera novela pensé en publicar la reseña, pero por diferentes circunstancias no ha sido posible; he tardado tanto en hacerlo que he tenido la oportunidad de leer las otras dos: ” Un lugar a donde ir” y “Donde fuimos invencibles”.

En las tres novelas hay unos personajes principales y otros que solo aparecen en cada una de ellas. Hay una excepción que no pienso revelar, aunque es un personaje secundario.

Cuando comencé a leer “Puerto escondido” me atrapó de tal manera que no podía dejar de leer. No sé si calificarla como una novela negra o como un triller, lo importante es que está muy bien construida y la narración fluye con soltura. La acción arranca en la Guerra Civil y este comienzo será lo que dé sentido a los acontecimientos que sucederán con posterioridad.

Recorre diferentes localidades cántabras: Suances, Santillana del Mar, Comillas y la ciudad de Santander.

Oliver, un joven inglés, recibe en herencia una Villa en la localidad cántabra de Suances. En la remodelación del edificio para convertirlo en un hotel aparece el cadáver emparedado de un bebé junto con una figura extraña, anacrónica. A partir de este momento se sucederán una serie de asesinatos que serán investigados por una Sección de la Guardia Civil dirigida por la teniente Valentina Redondo y su equipo.

Hay dos personajes: las hermanas Jana y Clara Fernández que desde su niñez tienen que abrirse camino en un ambiente de pobreza en la España de la Guerra Civil y que serán determinantes en la trama de la novela.

No quiero añadir más, porque puede que sin pretenderlo aporte detalles que deben permanecer ocultos.

Un detalle que me ha llamado la atención es la mención constante a los gustos musicales de Oliver, un personaje que es fundamental, pero que en realidad aparece con fuerza casi al final de la novela.

Respecto a las dos novelas restantes no voy a escribir sobre ellas, ya que es suficiente con leer “Puerto escondido” para continuar con las demás, o quizás no, nunca se sabe.