FRUTOS DE SEPTIEMBRE 2011

Hoy al levantarnos estaba el día gris, aunque la temperatura era agradable, entonces mi mujer tuvo una “feliz” idea: ir a por moras. Sí, están muy ricas, pero para cogerlas hay que meterse entre las zarzas, que suelen estar acompañadas de ortigas, por lo que acabas picándote con unas o con otras; comenzamos la tarea y al poco tiempo pudimos comprobar que las moras más grandes y hermosas están en los lugares más inaccesibles y con nuestro afán por cogerlas nos picamos por todos los lados, pero con la satisfacción de ver que la bolsa iba llenándose.

EN PLENA FAENA

 Después de un buen rato, conseguimos una buena cantidad y explorando los alrededores encontramos una seta enorme:

 LECCINUM QUERCINUM


No sé su nombre, para las setas soy un ignorante, excepto el cucurril, el boletus y la amanita muscaria, las demás no sé sus nombres. Prometo preguntar a mi amigo de la Asociación Micológica y pondré su nombre.
Donde hay una seta suele haber más:

LACTARIUS CONTROVERSUS

DOS SETAS ENFADADAS
DOS SETAS HERMANADAS
BOLETUS ERYTHROPUS

Esta última seta no estaba seguro cuál era, una persona de Pedrazales me lo dijo sin dudarlo, pero eso sí, enseguida me pregunto dónde la había visto.

En este mes comienza una época en que hay abundancia de frutos:

AGALLA O ABULLACA

Además de las abullacas, el roble comienza a preparar las bellotas y el castaño está lleno de pellizos o erizos, que una vez maduros caerán al suelo abriéndose para recoger su fruto: la castaña.

Los manzanos están cargados de fruta, tanta que algunos no pueden con ella.

Mezclándose con la zarza está el saúco, cargada de fruto, maduro y dispuesto para ser recogido, se puede hacer una mermelada riquísima.

Para terminar una muestra de las moras recogidas, con ellas mi mujer ha hecho un batido mezclándolas con yogur. Un postre que después de comerlo me hace olvidar los picotazos de las zarzas.

POR LOS CAMINOS TRADICIONALES

PUENTE EN VIGO DE SANABRIA

Ayer amaneció el día muy nublado, con riesgo de lloviznas, pero a medida que fue avanzando el día aguantó sin llover así que por la tarde optamos por hacer una ruta por caminos tradicionales, el mismo que hicimos en otoño, en el mes de octubre:
PLAYA DE LOS ENANOS – SAN MARTÍN DE CASTAÑEDA – VIGO DE SANABRIA – PEDRAZALES Y PLAYA DE LOS ENANOS.
Con el día plomizo y gris al subir a San Martín rodeado de bosque daba una sensación especial, como si fuera de noche y los árboles más que abrirnos paso nos fueran a abrazar.
En esta ocasión al llegar al monumento dedicado a don Miguel de Unamuno seguimos por la carretera y al pasar los alojamientos rurales la abandonamos  y tomamos el camino tradicional a Vigo, que está señalado con un cartel.
Hacía muchos años que no íbamos por aquí, y nos encontramos con un camino cómodo y con una vegetación abundante y variada, en algunos tramos había agua a consecuencia de las últimas lluvias, eso nos indica que en el resto del año tiene que haber bastante porque se veían pequeños arroyos y la vegetación específica de estos lugares como mimbreras, chopos, fresnos…, pero había senderos laterales para evitar el agua.

En este camino, como en otros de Sanabria, hay paredes laterales con las raíces de los árboles al aire, resulta inexplicable como robles enormes pueden sostenerse.

También hay lugares con unos contrastes de luz que parece que te metes en túneles de vegetación.

En poco más de media hora hicimos el recorrido entre San Martín y Vigo.
Poco antes de llegar al pueblo nos encontramos con una señora que subía la cuesta y le sacamos una foto, porque nos sorprendió ver a una señora tan mayor haciendo aquel esfuerzo. Trabamos conversación y le tuve que enseñar la foto para que viera que no se distinguía su cara; nos dijo que tenía 95 años y que salía de paseo por allí para ir a otro barrio del pueblo; se le notaba una vitalidad y una energía envidiables.

Vigo debe su nombre a la palabra latina “vicus” que significa aldea o pueblo. Es uno de los pueblos más grandes de Sanabria y repartido en  varios barrios. Está extendido a lo largo de un valle por el que discurre el río Forcadura. Aconsejo hacer una visita porque queda a la derecha de la carretera de San Martín y desde la carretera no se ve casi nada, pero luego sorprende su tamaño y su belleza. Desde aquí sale la ruta del río Forcadura que conduce a la laguna de los Peces o a la laguna de Yeguas subiendo por un cañón, no es como el del río Tera, pero merece la pena disfrutarlo.
Una vez que hemos llegado a Vigo cruzamos el puente sobre el río e iniciamos el camino hacia Pedrazales por un camino con tramos muy parecidos al anterior, donde encontraremos paredes con las raíces de los árboles a la vista y que sostienen unos robles de gran porte.

Al llegar a Pedrazales giramos a la derecha y regresamos a nuestro punto de partida. Al volver pasamos por la desembocadura del río Forcadura en el río Tera y nos sorprendió ver que un ramal del Forcadura, que casi en todo el verano ha estado seco, corría agua por las abundantes lluvias de estos días.

Coincidiendo con la abundante humedad de estos días, han aparecido unos habitantes muy habituales de la zona: las babosas negras.

Así, después de dos horas y media volvimos a la playa de los Enanos; un buen paseo y disfrutando del paisaje sanabrés.
Pido disculpas por los posibles errores, pero uso una wifi abierta, las fotos me han costado mucho tiempo subirlas y temo que se corte la conexión en cualquier momento o que vaya tan lenta que no pueda subir la entrada.

CAMINO TRADICIONAL GALENDE – LAGO DE SANABRIA – GALENDE

Debido al trabajo de final de curso no he tenido tiempo para escribir sobre los caminos tradicionales, he buscado un hueco y lo prometido es deuda.
Acostumbramos a plantear rutas que suelen ser aptas para personas físicamente preparadas, pero en pocas ocasiones nos planteamos rutas por los caminos tradicionales, usados por los habitantes de los pueblos hasta que las carreteras los dejaron olvidados, aunque sigue habiendo algunos que suelen ser usados habitualmente porque se tarda menos andando que yendo en coche por la carretera. Es el caso del camino entre Galende y Trefacio, siempre hay personas por él.
Podría nombrar más, pero lo importante es saber que casi todos los pueblos están comunicados por caminos y que sin que haga falta estar especialmente preparado podemos hacer rutas cortas o largas según los gustos.
La propuesta de hoy consiste en salir de Galende por el camino de Quintana, ir hasta los pinares, llegar al lago de Sanabria y retroceder por Pedrazales para regresar a Galende. Excepto un trayecto corto por carretera el resto es por caminos.
El camino se inicia en Galende por la cuesta que sale al lado del hostal y la tienda, hay un trayecto que está asfaltado pero luego se convierte en un camino de tierra. Llega un momento que salen dos caminos, uno conduce a Quintana y el otro se adentra en el monte; elegimos el camino que sale a nuestra derecha hacia el monte.
Después de ascender una cuesta nos encontramos con la zona por donde pasa el tendido eléctrico. 
Nos adentramos en una zona de robles salpicada de helechos muy cómoda para caminar y llena de vegetación exuberante.
La primavera ha entrado con fuerza y hay florecillas por todos los lados. 
Más adelante este camino se juntará con otro que sube de Quintana y que desde ahora seguiremos sin abandonarlo en ningún  momento.
Más adelante llegaremos al cordel sanabrés que sube de Quintana y que continúa hacia la sierra, cordel que no tardando será utilizado por las ovejas que vienen a pasar el verano en los verdes pastos de las alturas; pero más adelante lo abandonaremos por un camino que sale a nuestra derecha y que llevará en dirección hacia el lago de Sanabria.
Hay que cruzar esta entrada y nos meteremos en el monte rodeado de robles, con algún arroyo de aguas cristalinas que se secará en verano.
Después de volver a cruzar otra valla de madera llegamos a una laguna parcialmente colmatada y que en sus alrededores había leña cortada de los vecinos de Ribadelago que usarán en el invierno para calentar sus hogares en invierno; en Sanabria el reparto de la leña del monte recibe el nombre de suerte. 

 

Una vez que hemos dejado atrás estos parajes nos vamos a encontrar con la carretera a la altura del camping de los Robles. Si giramos a la izquierda nos llevará al lago de Sanabria.
Una vez visitado el lago regresamos por la carretera hasta que llegamos al desvío que nos conduce a la playa Arenales de Vigo, nos acercamos por detrás del chiringuito de los Enanos y tomamos el camino de los campings que conduce a Pedrazales.
Durante un buen rato llevaremos a nuestra derecha el río Tera, cruzaremos la carretera que conduce a Vigo y San Martín de Castañeda y seguiremos acompañados del río Tera hasta que crucemos el río Forcadura, que baja de Vigo, por un puentecito de troncos.
A partir de aquí nos separaremos del Tera para seguir hasta Pedrazales. Al llegar al pueblo, una vez pasada la plaza de la Llagona, saldrá una calle hacia  la parte baja del pueblo que nos lleva cerca de la iglesia y en diracción al camino tradicional de Pedrazales – Galende.

 

Antes de abandonar Pedrazales tuvimos la suerte de encontrarnos con un amigo que nos invitó a tomar unas cervecitas, que con el calor que hacia nos vinieron muy bien.
Continuamos cuesta abajo hacia Galende por un camino muy bien marcado hasta que llegamos a la puente y nos volvimos a encontrar con el río Tera y a su lado un viejo molino en proceso de restauración.

 

 
Aquí terminó nuestra ruta circular, por caminos tradicionales y que se puede acortar el recorrido según nuestras fuerzas y nuestras preferencias, ya que si queremos conocer Quintana, se puede ir y luego enlazar con el camino anterior.
De esta manera conoceremos los pueblos y los montes del entorno.