GATO DE RIONEGRITO

Me encontré de repente con él, aunque conociendo a los gatos, se encontró él conmigo y no fue de repente, asomó por detrás de la vegetación mirándome con curiosidad, quizás pensando que yo no era de su pueblo y qué narices estaba haciendo allí, y en eso tenía razón, estaba en un pueblo llamado Rionegrito, que tiene 20 habitantes, así que seguro que los conoce a todos. Aguantó el tiempo suficiente para poder sacar esta foto, cuando se cansó de verme se marchó con toda la tranquilidad del mundo sabiendo que era su territorio y yo era un intruso, pero un intruso amigable.

ROCAS ARTISTICAS

El martes pasado hicimos una ruta de senderismo por la zona de Muelas del Pan, donde se puede ver cantidad de rocas con múltiples formas, como si la naturaleza nos ofreciera un arte natural, ocasionado por la erosión de los diferentes agentes: el agua, el viento, el hielo…, pero también pudimos disfrutar de amplias vistas del arribanzo en el río Esla, en la parte baja del embalse de Ricobayo.

Entre todas las rocas que pudimos observar es necesario destacar el Santuario de la Peña Buracada, un santuario rupestre granítico del primer milenio A.C., con una especie de altares para ofrecer sacrificios, aunque no se tiene mucha más información.

También mencionar una fuente abovedada llamada «fuente de Valdemolinos», que se cree que es de origen romano como tantas que todavía quedan esparcidas por la geografía zamorana. Así como un pequeño puente artesanal construido para salvar un pequeño regato y que constituyen ejemplos de arquitectura rural muy sólida que todavía se mantiene en pie.

ARGUSINO, UN PUEBLO BAJO EL EMBALSE

  • PAISAJE
  • RESTOS DE UN ÁRBOL
  • ÁRBOLES PETRIFICADOS
  • LODO
  • CAMINO ENTRE CORTINOS
  • RESTOS VEGETALES Y CONSTRUCCIONES

Argusino era un pueblo de Sayago que quedó inundado por las aguas del río Tormes cuando de construyó la presa de Almendra. Ya publiqué una entrada sobre este tema: https://valverdedelucerna.com/2018/02/19/argusino-un-pueblo-bajo-las-aguas/

Volví a este lugar, más bien volvimos porque fuimos un grupo de senderistas a visitar, fotografiar, descubrir los árboles petrificados, las paredes de los cortinos o cortinas, los caminos entre paredes, incluso en algunos lugares hasta vimos alguna que otra viña que se ve perfectamente alineada, pisamos el barro de la orilla y nos sorprendimos con las extrañas figuras de estos árboles muertos, todo esto ha sido posible por la sequía de este año que ha ocasionado que haya bajado el nivel de las aguas como pocas veces ha sucedido.

Después de observar el entorno y charlar sobre Argusino, el pueblo desaparecido, continuamos nuestra ruta hasta el vecino pueblo de Salce, pero sin olvidar la triste historia de estas gentes que vieron como todo lo que tenían quedó anegado por las aguas y tuvieron que iniciar un nuevo rumbo pero lejos de sus raíces.

Estas fotos quieren ser un testimonio gráfico que ayuden a imaginar cómo sería aquel entorno, antes de que vuelvan las aguas a inundarlo todo, algo que en realidad deseamos porque eso indicaría que hemos dejado atrás la sequía.