POR LAS ARRIBES DE SALAMANCA

LAS ARRIBES DEL DUERO

El Duero nace en la lejana Soria siendo apenas un río, pero a medida que va avanzando por la Meseta va ensanchando su cauce y aumentando su caudal, pero después de salir de Zamora cambia el paisaje, poco a poco se va inclinando el terreno, formando los Arribes en Zamora o las Arribes en Salamanca, sirviendo de frontera ( en Zamora recibe el nombre de la Raya) entre España y Portugal, aunque parezca que crea un obstáculo, en esta zona existe desde hace mucho tiempo una comunicación fluida entre ambos países.

El río tiene que encogerse y amoldarse a la nueva situación, el Duero gana en profundidad y crea a su alrededor un espacio singular, único, con una vegetación y una fauna diferentes. Se crea un microclima que favorece el cultivo de especies vegetales propias del Mediterráneo: almendros, olivos, naranjas…, las fincas aterrazadas frenan la erosión y conservan mejor la humedad, aunque acceder a ellas en muchas ocasiones sólo es posible con mulas o asnos, por lo que la poca población que todavía reside en en estos lugares, poseen animales de este tipo.

BURROS ZAMORANOS

BURROS DE ZAMORA

En la parte española, las fincas se han ido abandonado, pero el Portugal se produce el contraste, porque labran y cuidan sus terrenos con esmero, de tal manera, que si no hubiera río por medio se sabría si estamos en uno u otro lado por como está labrado el campo.

Los o las Arribes ofrecen grandes posibilidades para la existencia de grandes aves. Las paredes, en muchos casos inaccesibles, albergan nidos de buitres, alimoches, águilas, cigüeña negra… Es un espectáculo fascinante ver como se elevan en el cielo y planeando se desplazan de un lugar a otro sin apenas agitar las alas. Es un paraíso para los amantes de la fotografía y de las aves.

PLANEANDO

Poco a poco el río continúa su caminar, dejando imágenes inolvidables, dando la sensación de que sus aguas no se mueven, provocado por la gran cantidad de embalses hidroeléctricos que hay en esta zona, pero que permiten la navegación turística y  dando a conocer mejor este paisaje grandioso, fascinante, pero a la vez bastante desconocido.

LA BARCA

LAS ARRIBES DEL DUERO EN SALAMANCA

VILVESTRE DESDE EL CASTILLO

Ayer, aunque comenzó el día lloviendo, cogimos el coche para acercarnos hasta las Arribes del Duero en Salamanca. 
Se sale de Zamora por la carretera de Fermoselle, pero antes de llegar a esta población hay que desviarse hacia la presa de Almendra, que marca el límite entre las dos provincias.
Después de recorrer durante pocos kilómetros la carretera de enlace, giramos a la derecha hacia la localidad de Trabanca (Salamanca) para ir hacia Vitigudino.
Desde Vitigudino tomamos la carretera de Lumbrales, pero la dejamos enseguida para ir a Barruecopardo. Giramos a la derecha y el primer pueblo que encontramos es Guadramiro. Resulta muy llamativa la torre de la iglesia, ya que tiene forma de torre de castillo:

IGLESIA DE GUADRAMIRO

Continuamos viaje, y sin parar de llover, pasamos por Encinasola de los Comendadores, Villasbuenas y Barruecopardo.

AYUNTAMIENTO DE BARRUECO

Este pueblo tuvo su época de riqueza con la explotación de la mina de wolfram en su territorio en plena guerra mundial. Los alemanes lo utilizaban para los blindajes de sus carros de combate y se pagaba por el mineral precios astrónomicos, pero fue una riqueza efímera. Mi padre era un niño, pero recuerda que venían gentes de todos los lugares, dormían en pajares… pero igual que ganaban, lo gastaban. Hoy Barrueco es un pueblo tranquilo dedicado a la agricultura.

BARRUECOPARDO


Cerca de la plaza está el castillo, lugar elevado que domina el pueblo y que en el pasado pudo albergar algún tipo de fortificación.

CRUZ DEL CASTILLO
IGLESIA DE BARRUECO

Dimos un pequeño paseo por el pueblo, pero no lo pudimos disfrutar como queríamos porque la lluvia arreció y nos tuvimos que refugiar. 

BARRUECO

Continuamos recorrido hacia la presa de Saucelle, el pueblo está en un alto en las Arribes del Duero, pero la presa dista unos diez kilómetros de la localidad, la carretera es sinuosa y permite ver unos paisajes espléndidos.
Enfrente tenemos Portugal, con terrenos cultivados de olivos y almendros en fincas aterrazadas.

La carretera pasa por encima de la presa.

RÍO DUERO EN LA PRESA DE SAUCELLE
PRESA DE SAUCELLE
SALTO DE SAUCELLE

Al lado de la presa hay una oficina de turismo; la empleada nos informó de la posibilidad de subir a un mirador portugués, pudiendo ir con el coche y ver unas vistas inimaginables.

MONTE PORTUGUÉS – MIRADOR PENEDO DURAO

La niebla se fue disipando y dejó de llover, por lo que decidimos ir al monte que se adivina entre la nube.
Son unos veinte kilómetros aproximadamente, pero una vez allí quedamos impresionados por el paisaje.

RÍO DUERO Y HUEBRA DESDE EL MIRADOR

Desde allí disfrutamos de unos paisajes increíbles. Al llegar pudimos observar los vuelos de los buitres y una pareja de alimoches; en el lado portugués tenían instalado un comedero. 

BUITRE

 Al cabo de un rato regresamos a España a otro mirador situado en Saucelle, llamado Las Janas. Éste permite ver las Arribes del río Huebra, el río Camaces con una cascada impresionante que recibe el nombre de Cachón. 

CACHÓN DE CAMACES
PUERTO DE LA MOLINERA Y RÍO HUEBRA

Después de comer nos dirigimos a Vilvestre. 
Como casi todos los pueblos de los alrededores está situado en un alto. Subiendo hasta la ermita del Castillo podemos ver los campos con los almendros en flor y el río Duero.

RÍO DUERO DESDE EL CASTILLO DE VILVESTRE
VILVESTRE

Este pueblo realiza todos los años una marcha desde el pueblo hasta el río Duero. Participan muchas personas, nos dijeron que estaban inscritas seiscientas para el día siguiente.

CALLE DE VILVESTRE
IGLESIA DE VILVESTRE

 

INTERIOR DE LA IGLESIA

Pudimos ver la iglesia parroquial, con un interior muy cuidado, un techo de madera con dibujos geométricos y un retablo digno de ver.
A la salida de la visita volvió a llover y tomamos rumbo a Zamora. En el regreso entramos en Pereña para ver la ermita del Castillo.

ERMITA DEL CASTILLO DE PEREÑA
RÍO DUERO DESDE LA ERMITA DE PEREÑA
FIN DEL DÍA

Nos quedaron muchos lugares que visitar pero comenzó a llover y tuvimos que regresar. Teníamos intención de ir al pozo Airón en Pereña. Siempre nos vamos al Pozo los Humos, pero ya lo hemos visto tres veces y nos aconsejaron visitar el Pozo Airón porque hay la posibilidad de ver caer el agua desde el interior de la cueva, habrá que dejarlo para mejor ocasión.
Desde Zamora hasta Barrueco hay ciento veinte kilómetros y se puede ir y volver en el día, por eso merece la pena hacer el esfuerzo e ir a conocer las Arribes de Salamanca y admirar estos paisajes tan agrestes pero de una belleza especial.